Mostrando entradas con la etiqueta daily. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta daily. Mostrar todas las entradas

Consejos para Escribir
Preparación

Como todos los escritores, nosotras tenemos nuestros trucos, que hemos ido desarrollando con los años, y la verdad es que queremos compartir alguno con quien los quiera leer, si eso le ayuda a mejorar en su propia escritura.

En esta ocasión, nosotras queremos aconsejar la preparación.

Mucha gente se echa las manos a la cabeza ante esto, claro, pero a nosotras nos ha funcionado siempre. La preparación de una historia es primordial para no sólo que sea coherente y bien hilada, sino también para terminarla. ¡La cantidad de buenas historias que quedan sin terminar, simplemente porque no había suficiente preparación detrás!

Sabemos que en nuestro caso podemos llegar a parecer un poco exageradas. De hecho, nos hacemos un resumen capítulo a capítulo, pero no a todos les tiene que funcionar.

Lo que sí funciona siempre, siempre, es preparar el material de antemano. Fichas de personajes con sus rasgos más característicos, su aspecto y su historia, detalles sobre el mundo en el que se encuentra la historia, y un resumen sobre esa misma historia, su pasado, su presente, qué tiene que suceder.

Muchos dicen que si el escritor conoce el final de su obra ya no puede transmitir la misma emoción. Yo por lo menos no estoy de acuerdo; transmitir esa emoción tiene que ver con la habilidad del escritor, no su conocimiento, y de hecho pienso que cuanto más sepa sobre su propia historia, mucho mejor para expresarla.

Este es el consejo para escribir que daremos en esta ocasión. La preparación es vital para terminar una novela bien hilada y con coherencia. Cuánta preparación, o cómo la hagas, eso ya es cosa tuya ;)

*** Aya Athalia

El Narrador


El narrador, a menudo el personaje olvidado, pero sin el cual no hay historia. Al fin y al cabo es quien la cuenta, ¿no?

Últimamente me ha dado por mirar mucho los narradores. Es increíble la cantidad de tipos que hay, que mezclan el tiempo con la persona.

Hay uno en concreto que me llama mucho la atención por las posibilidades que tiene, y me sorprende lo poco que se explota. Ya no digo que no se use, digo que cuando se usa se hace…Mal. No encuentro otra palabra, simplemente no se aprovecha todo lo que se podría.

Me refiero a la primera persona del presente.

Últimamente he leído muchos libros con este tipo de narrador, y en la mayoría he acabado con esa sensación de haber malgastado una narración con muchas posibilidades, dejándola en…poco más que nada.

A ver si logro explicarme.

La narración puede tener tres enfoques: acción, emoción y pensamiento. No me refiero a que sólo se pueda elegir uno, claro, sino que normalmente cada tipo de narrador se centra más en un enfoque.

Por norma general la tercera persona, en cualquier tiempo, está más centrado en la acción que en la emoción o el pensamiento. Ojo, que también se habla de pensamientos y sentimientos, naturalmente, pero al ser externo tiende a enfocarse más en la acción, ¿no?

De la segunda persona no puedo hablar demasiado. De hecho creo que nunca he leído ningún libro con este narrador, sólo algunos relatos cortos; yo misma lo uso para algunos fragmentos, pero no me acabo de sentir cómoda. Supongo que también se centra más en la acción, básicamente porque queda raro decirte a ti lo que sientes y piensas en determinadas circunstancias.

Y vamos a por la primera persona (la favorita indiscutible de Natsu).

Tal y como yo lo veo, la clásica primera persona en pasado se centra en las emociones y pensamientos de los personajes. Ellos narran su pasado, cómo lo vivieron y sintieron, de modo que las acciones quedan relegadas a un segundo lugar en favor de todo lo demás. Si me apuras, hasta diría que se centra más en el pensamiento, sin dejar de lado la emoción, claro.

Pero ahora llegamos al narrador que nunca he entendido: la primera persona del presente.

No es que no entienda como se usa, ¿vale? De hecho tengo una novela que utiliza este narrador.
Lo que no entiendo es que en la mayoría de los libros que he leído utilizando este tipo de narración…No la aprovechan en absoluto.

Tal y como yo lo veo debería ser absolutamente emocional. Se narran los eventos tal y como se viven en ese preciso instante, cómo se sienten. ¿Alguien más se ha fijado en que la mayoría de los libros que utilizan este narrador se limitan a narrar la acción y pasan de puntillas por los sentimientos?

Por ejemplo, no pude evitar echar en falta toda la emoción que podría haber habido en Aguas Oscuras. Es una obra que debería ser absolutamente emocionante, sufrida, agónica, pero es que no se llega a sentir nada de esto, la narración no lo transmite, ¡y eso que se utiliza la primera persona del presente! Debería sentirse todo esto, ¿no? Porque es lo que está viviendo la protagonista, mientras lo está viviendo, pero yo por lo menos no conseguí sentirme conectada con la historia en ningún momento.

Y como esto, pues otros muchos. Una novela a la que le tengo mucho cariño es El Círculo de Fuego. Mismo narrador, mismo fallo: que sí, hay cierta emoción, pero no se profundiza, no se vive como debería vivirse con un narrador así.

¿Y vosotros cómo lo veis? ¿Estáis de acuerdo, o me vais a empezar a tirar tomates?

*** Aya Athalia

Precios Abusivos en la Literatura


Sé que este es un tema trilladísimo, pero yo también quiero dejar clara mi opinión sobre los precios de los libros en papel (que ya hablaremos de los electrónicos) que hay últimamente por el mercado.

Admito que antaño no pensaba tan a fondo sobre estos temas. Quiero decir que, vamos a ver, si un libro vale 14 euros pues vale 14 euros, y si vale 22, uff, mi bolsillo no se lo puede permitir, punto. Sí, claro, estaba segura de que las “marcas” (las editoriales, vaya) influían, que las más grandes siempre cobraban más, porque es lo que hacen las grandes empresas, inflar los precios, pero no me planteaba hasta qué punto.
Ahora sí que lo hago. Comencé a hacerlo en cuanto mi hermana y yo nos metimos en el mundo de la autoedición y vimos que, así de claro, lo de las editoriales es un robo.

Que sí, claro, hay mucha gente a la que pagar, ¿no? El escritor, el ilustrador, maquetación, imprenta, distribuidora,…

Pero mira qué casualidad: las editoriales más pudientes son las que tienen precios más altos en sus libros, ¿y por qué? Si ellos hacen tiradas mucho más largas, ¿por qué sus precios son tan altos? Y no es porque la imprenta les salga más cara. De hecho, cuantos más ejemplares imprimes más barato te sale el ejemplar, es decir: si imprimes 1000 copias de un libro, aunque sea una inversión mayor de primeras, cada ejemplar vale menos dinero que si son sólo 500 copias.

Un pequeño ejemplo:

La Otra Cara del Espejo, de Laura López Alfranca, de Ediciones Babylon. Son 248 páginas, tapa rústica con solapas. Son 11 euros el ejemplar, y estamos hablando de una editorial que está creciendo, así que no creo que se puedan permitir tiradas de 5.000 ejemplares, ¿no?

Por otro lado está Lila y Flag, de John Berger, editorial Alfaguara. El mismo número de páginas, 248, tapa rústica. El ejemplar son 18 euros. ¿Cuál es la diferencia? Alfaguara es una gran editorial, puede permitirse larguísimas tiradas, con lo que cada ejemplar tiene un precio base de impresión muy pequeño. ¿Qué hay que sumarle gastos de traducción y distribución? Ok. Eso no compensa 7 euros de diferencia.

(Atención, que este mismo libro vale 9.99 euros ¡en formato digital! Dónde vamos a parar…Pero bueno, este es otro tema).

Vamos, que no es cierto que sea “tan caro” publicar. Que sí, es un desembolso; que sí, es un riesgo; que sí, es mucho trabajo; que sí, las editoriales tienen que pagar a mucha gente. Pero por favor, la diferencia de precio entre los dos libros es abismal, y en esencia, no nos engañemos, se trata de la marca, siempre la maldita marca.

Esto es probablemente lo que me inclina a dirigir mi atención hacia las pequeñas editoriales, como es el caso de Babylon, o Kiwi, porque sé que son asequibles, y está más que claro que ponen todo su empeño en sus obras…No como las grandes, que a estas alturas sólo piensan en el dinero y en cómo conseguir más. ¿De verdad les importa tanto vender 1000 libros a 18 euros en lugar de a 14? ¿Tanto pierden?

Bueno, está ese dicho de “la avaricia rompe el saco”. Para mí ya lo han roto.


*** Aya Athalia
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...