Sé que este es un tema trilladísimo, pero yo también quiero
dejar clara mi opinión sobre los precios de los libros en papel (que ya
hablaremos de los electrónicos) que hay últimamente por el mercado.
Admito que antaño no pensaba tan a fondo sobre estos temas.
Quiero decir que, vamos a ver, si un libro vale 14 euros pues vale 14 euros, y
si vale 22, uff, mi bolsillo no se lo puede permitir, punto. Sí, claro, estaba
segura de que las “marcas” (las editoriales, vaya) influían, que las más
grandes siempre cobraban más, porque es lo que hacen las grandes empresas,
inflar los precios, pero no me planteaba hasta qué punto.
Ahora sí que lo hago. Comencé a hacerlo en cuanto mi hermana
y yo nos metimos en el mundo de la autoedición y vimos que, así de claro, lo de
las editoriales es un robo.
Que sí, claro, hay mucha gente a la que pagar, ¿no? El
escritor, el ilustrador, maquetación, imprenta, distribuidora,…
Pero mira qué casualidad: las editoriales más pudientes son
las que tienen precios más altos en sus libros, ¿y por qué? Si ellos hacen
tiradas mucho más largas, ¿por qué sus precios son tan altos? Y no es porque la
imprenta les salga más cara. De hecho, cuantos más ejemplares imprimes más
barato te sale el ejemplar, es decir: si imprimes 1000 copias de un libro,
aunque sea una inversión mayor de primeras, cada ejemplar vale menos dinero que si son sólo 500 copias.
Un pequeño ejemplo:
La Otra Cara del Espejo, de Laura López Alfranca, de
Ediciones Babylon. Son 248 páginas, tapa rústica con solapas. Son 11 euros el
ejemplar, y estamos hablando de una editorial que está creciendo, así que no
creo que se puedan permitir tiradas de 5.000 ejemplares, ¿no?
Por otro lado está Lila y Flag, de John Berger, editorial
Alfaguara. El mismo número de páginas, 248, tapa rústica. El ejemplar son 18
euros. ¿Cuál es la diferencia? Alfaguara es una gran editorial, puede
permitirse larguísimas tiradas, con lo que cada ejemplar tiene un precio base
de impresión muy pequeño. ¿Qué hay que sumarle gastos de traducción y
distribución? Ok. Eso no compensa 7 euros de diferencia.
(Atención, que este mismo libro vale 9.99 euros ¡en formato
digital! Dónde vamos a parar…Pero bueno, este es otro tema).
Vamos, que no es cierto que sea “tan caro” publicar. Que sí,
es un desembolso; que sí, es un riesgo; que sí, es mucho trabajo; que sí, las
editoriales tienen que pagar a mucha gente. Pero por favor, la diferencia de
precio entre los dos libros es abismal, y en esencia, no nos engañemos, se
trata de la marca, siempre la maldita marca.
Esto es probablemente lo que me inclina a dirigir mi
atención hacia las pequeñas editoriales, como es el caso de Babylon, o Kiwi,
porque sé que son asequibles, y está más que claro que ponen todo su empeño en
sus obras…No como las grandes, que a estas alturas sólo piensan en el dinero y
en cómo conseguir más. ¿De verdad les importa tanto vender 1000 libros a 18
euros en lugar de a 14? ¿Tanto pierden?
Bueno, está ese dicho de “la avaricia rompe el saco”. Para
mí ya lo han roto.
*** Aya Athalia
Solo puedo decir una cosa: estoy completamente de acuerdo contigo.
ResponderEliminar;)
Eliminar¡Gracias por pasarte a leer!
estoy de acuerdo en parte a mi no me importaría hacerles una encuesta a fondo a todas esas editoriales y saber su porqué
ResponderEliminarLa cuestión es lo que contestarían...Algo políticamente correcto, supongo. Que hay que pagar a todo el mundo y tiene que haber un margen de ganancias. ¿La realidad? Que cuanto más puedan ganar tanto mejor.
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